El comienzo
Era una tarde como cualquiera, el sol brilla con la intensidad de un lobo enfadado, nosotras avanzábamos por aquel mismo bosque como era de costumbre.
Por su parte, mi madre aparentaba no interesarse en lo absoluto con su alrededor, mis piernas podrían resbalaban en el lodo y caer en aquella inmensidad del lago sin que ella pudiera hacer algo al respecto, creo que jamás le ha importado en lo mínimo si el corazón de otros sigue latiendo.
Crecimos rodeadas de la inmensa naturaleza pero jamás nos enseñaron a amarla por debajo de nuestra sangre, hemos sido criadas con la única intensión de cuidarla y para algunos eso debería estar bien, hacemos lo correcto por aquellos que no aparentan interesarse un carajo.
Cuando miro las copas de mis hermanos[Hace referencia a los árboles.] puedo ver aquel rayo de luz reflejarse hasta mis pupilas, la ola de calor que nos envuelve en este momento debe tenerlos agotados porque ya no bailan como antes, es por esto que Miriam y yo hemos decidido regarlos cada seis horas. Hacemos guardias para no retrasarnos ni un segundo, mientras avanza el tiempo tarareamos canciones que no tienen sentido, incluso no podríamos estar seguras de que sean una melodía pues jamás hemos estado en el espacio exterior,no conocemos lo que podría ser más que aquellas que mamá nos ha enseñado. Hemos vivido aquí desde que tenemos memoria, rodeadas por el bochornoso calor y corteza espacial de aquellos pilares del mundo.
Todo comenzó cuando mi madre iba de país en país, siempre nos ha dicho que fue una persona en constante movimiento, le gustaba estar en contacto con diferentes culturas del mundo y le era enriquecedor; pero no fue hasta aquel momento cuando se dio cuenta de lo difícil que era sobrevivir sin la naturaleza, que decidió permanecer aquí. Pasó varios años de su vida viviendo en el bosque porque no tenia los recursos para sobrevivir en el exterior, después de esto conoció a un joven que le enseño a ver la vida desde el cielo[Cuando menciona cielo se hace alusión a que han sido criadas desde la misma perspectiva.] en que nosotras lo hacemos en este momento.
Sin más rodeos, Miriam y yo terminamos por ser el fruto de la catástrofe naturaleza, somos gemelas en cuestión de pensamientos y acciones,sin embargo, físicamente somos personas completamente diferentes. Ella es delgada y con el rostro más perfecto que el de afrodita, mientras que yo soy un poco más llena de gracia y no tan bella como lo podría ser aquella diosa, soy la hija de satán y no puedo desprenderme de este origen.
Mi padre jamás falleció en aquel verano, para nosotras supondría que cambió de masa y en realidad forma parte del lugar donde verdaderamente vivimos, es por ello, que enterramos su alma en nuestro árbol favorito. Mamá nos decía que la abuela siempre mencionó como ella sentía que su hijo venía de fuerzas mas lejanas a las que el sol podría tener acceso, como si mi padre brotara de las mismas hierbas de satán.
Últimamente he querido ascender a los infiernos[Es una manera retórica de mencionar a la muerte, sin embargo, en está ocasión no hay un lugar fijo al que esta persona quiere llegar.], llegar a donde papá habita porque ya no puedo soportar este calor abrumador que invade mis venas, me resulta bastante difícil no romper los hilos del río verde que recorre mi cuerpo, pero no se lo contemos a mamá.

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